Cosas que hacer en días de lluvia o los juegos interactivos para mascotas

3 febrero 2020

Imagina: Estás en una ciudad nueva, acabas de comer y te dispones a descubrir con tus peludos un maravilloso parque del que te han hablado. Está muy cerca del hotel donde os alojais, así que el plan es pasar la tarde allí, al aire libre, dar un buen paseo hasta la hora de cenar, llegar al hotel y preparar la salida del día siguiente antes de irse a la cama. De pronto, se oye un trueno a lo lejos, el cielo empieza a ponerse gris y la ventisca te eriza los pelillos de la nuca. Parece que va a llover y ya te estas viendo encerrado en la habitación del hotel sin aliciente alguno para tus peludos.

Hoy te daremos una divertida alternativa a los días de lluvia o aquellos en que no puedes salir: Los puzzles interactivos. 

A menudo mis clientes me preguntan sobre ellos y yo siempre respondo lo mismo. Como con todo en la vida, depende del momento y el lugar. Este tipo de juegos para mascotas, bien acompañados, son muy interesantes desde distintos puntos de vista:

  • Trabajan la atención y el autocontrol del animal sin excitarlo en exceso.
  • Mantienen a raya la ansiedad de boca
  • Estimulan sus capacidades naturales.
  • Son escalables, dispones de distintos niveles.
  • Fomentan un criterio propio y aumentan su autoestima.
  • Muchos de ellos, ayudan a generar un buen vínculo ya que ofrecen la posibilidad de pasar un buen rato juntos en un entorno de interior, desarrollando una actividad tranquila. 

Con absoluta honestidad, me veo empujada a confesarte que lo que un animal aprende con un juego de estimulación mental, lo puede aprender tranquilamente con materiales cotidianos que tengamos por casa o en su entorno más directo. Os invito también a ser creativos respecto a ello. Al final, la misión principal de este tipo de juegos es potenciar la estimulación mental a través de la motricidad y el olfato. Y muchas veces, usar los unos o los otros, depende únicamente del bolsillo.

De todas formas, hoy en día tienes una amplia oferta apta para todas las necesidades y condiciones, y es de sabios conocer todas las opciones para elegir la que más nos conviene. 

Hoy vamos a centrarnos en aquellos juguetes que, con la comida como motivador, fomentan la estimulación mental. Es decir, que hacen pensar a tu compañero del alma.

Como advertencia te diré que, cuando los uses, revises la dosis de comida del día. Resta lo que hayas añadido al juego de la dosis diaria para no darle alimento de más.

A continuación te dejo las opciones que me parecen más apropiadas y porque:

1.- SI SE VA A QUEDAR SOLO

Los juguetes de goma dispensadores de comida también en este otro formato

Son un tipo de juguete ideal para cuando se quedan solos, ya sea en la habitación de un hotel o en la casa. Tienen algo que hacer y acaban relacionando el que nos vayamos con algo que disfrutan. Además, el tipo de materiales con los que están elaborados, potencia la descarga de mandíbula, algo muy apropiado en el caso de los perros que relajan la ansiedad a través de la mordida.

Lo recomendable es rellenarlo con sus bolitas de pienso e ir intercalando algún tipo de premio más suculento entre ellas. Puede ser un trozo de queso o de salchicha de pavo. La comida de humano siempre les llama la atención.

Los primeros días lo dejaremos en su cama o en una de las zonas de descanso de la casa para que lo encuentre cuando nos vayamos. Aquí te dejamos un formato apto para cachorros. Luego lo esconderemos debajo de alguna alfombra, en el lateral de un mueble… La idea es que al principio sea fácil de resolver y poco a poco, a medida que lo vayamos encontrando vacío, vayamos aumentando la dificultad escondiéndolo más o intercalando entre la comida algún elemento que no sea comestible, como una rama pequeña o bien una hoja de árbol. Otro nivel puede ser, añadir algún tipo de comida difícil de conseguir, como paté o «quesito». 

Imaginación al poder.

Además es un tipo de material que puede lavarse fácilmente bajo el grifo, algunos incluso en el lavavajillas 😉

2.- SI VAMOS A JUGAR CON ÉL

Empezaré por dejar claras las directrices:

  • Siempre deben ser juegos en escala, es decir, de menos a más dificultad.
  • Es imprescindible ofrecer el tiempo suficiente para que el animal lo entienda
  • Tomarse el tiempo de acompañar el aprendizaje, va a beneficiar enormemente el vínculo con él. Puedes empezar provocando el encuentro del premio, incluso señalando donde se encuentra.
  • Respetar un tiempo de uso adecuado. Si tu mascota pierde atención sobre el juego puede que otro día no resulte una solución efectiva para un día de lluvia… 
  • Y siempre, siempre, siempre terminar el juego con un final feliz. A ver que estáis pensando mentes sucias, me refiero a un suculento trozo de comida.

Si vuestro peludo nunca ha jugado a ningun juego, os recomiendo empezar con algo como esta belleza de Nina Ottosson. Los de esta casa son juegos especialmente pensados para la mordida. El material simula la madera pero tiene mucha más resistencia.

Este que os muestro es fácil de usar y es apto para perros, gatos y roedores grandes. Podéis escalar el aprendizaje poniendo siempre menos comida que en la vez anterior. Por ejemplo, primero ponemos comida en todas las torres, luego en una no, luego en dos no y así hasta que sólo tenga comida en una de las torres y no le quede más remedio que usar el olfato para encontrarla.

El siguiente nivel, podría ser algo como este otro, también de Nina Ottoson. En el que se requiere de algo más de destreza, pues hay que deslizar las piezas con la pata o con el morro para poder encontrar el premio.

O bien este de Yosoo. Donde tu gato o tu perro deberán mover la torre para poder deslizar las tapas que cubren la comida.

A partir de aquí, la dificultad sube considerablemente hasta llegar a puzzles que muchos niños menores de 3 o 4 años no sabrían resolver. Los dos que te recomendamos son de Trixie, el primero es el Activity Poker y el segundo y el Activity Move2Win, que sin duda lidera el ranking de dificultad de los juegos interactivos para mascotas.

Como os decimos, la oferta es cada vez más amplia y cuesta decidirse. Pregúntate siempre cuál es la necesidad de tu mascota. 

¿Es un perro o es un gato? Pongamos que es un gato, es un cachorro de 5 meses o un adulto de 3 años, o tal vez se trate de un adulto maduro con 8 o 10 años. ¿Tal vez es un perro? ¿tiene problemas de ansiedad?

La exigencia y dificultad será distinta en cada caso. Nadie como tu compañero podrá contarte por que puzzle empezar, escúchale y acertarás seguro. Y si a pesar de todo tienes dudas, para eso estamos nosotros, pregúntanos y te aconsejamos sin pestañear.

Como siempre, un placer ponértelo fácil, esperamos que esta información te sea de utilidad y hasta la próxima entrada de #queviajemasperro

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